Familia Padres

¿Cómo motivar el cambio en tus hijos? – II

padreehijo
Written by Todo Consejo

padreehijoEsta es la segunda parte del articulo: ¿Cómo motivar el cambio en tus hijos?

Relacionar a nuestros hijos con personas que admiramos.

La motivación de mis hijos ha crecido grandemente al relacionarlos con algunas personas muy exitosas.  El impacto fue tremendo.  No sólo fijó sus propias metas, sino que comenzó a ayudarnos a todos a fijar las nuestras. ¿Pero sucede conmigo? Yo no conozco a personas como ésas.  Hay algunos creyentes influyentes a quienes les encantaría hablar con tus hijos, aunque sea por algunos minutos, para compartir con ellos como han llegado a tener éxito.  Por ejemplo, considera la posibilidad de invitar a cenar a tu pastor.  Prepárate para este momento pidiéndole que comparta de qué manera se inició en el ministerio para que la conversación estimule e inspire a tus hijos.  Trata de hacer lo mismo con algún hombre de negocios que admires o con algún líder sobresaliente de tu comunidad.  Hazles saber a estos líderes cuál es tu propósito.  Invita a un misionero retirado o a algún hombre de gobierno a tu casa.  Lleva a tus hijos a visitar a una prisión.  Diles que les preguntan a los oficiales de la prisión cuales son algunas de las razones por las cuales las personas acaban en una cárcel.  Trata de que tus hijos compartan tiempo con algún creyente influyente, unas dos o tres veces al año.

Sé persistente, consecuente.

Como padre, nunca me había dado cuenta de lo motivadora que puede ser la persistencia.  “¿Todavía no has comenzado a limpiar tu cuarto? Ayer tampoco lo hiciste. ¿Cuándo será el día en que limpies esa habitación?” Estas mismas palabras y el mismo tono de voz, repetidos una y otra vez, pueden producir resistencia en los hijos y eventualmente reducir su autoestima.  Comienzan a creer lo

que escuchan continuamente.  “No puedo hacer nada bien.” La persistencia, es recalcar de forma creativa algo que creemos es importante.  Hace muchos años, llegué a la conclusión de que todos en mi familia, incluyéndome a mí, estábamos mirando demasiada televisión.  Estábamos atrapados.  Me sentía mal por el control que la televisión parecía ejercer en nuestra vida.  Pero cada vez que mencionaba ese asunto me encontraba con una reacción turbulenta.  Pronto me di cuenta de que esa reacción era culpa mía, porque yo insistía con frases como: “Dejemos de mirar a televisión”.  O: “Este televisor debería salir de aquí.” Lo único que estas frases lograron fue crear sentimientos negativos hacia mí.  Nadie se vio motivado a cambiar.  Decidí ser persistente de una manera calmada y amorosa.  Decía cosas tales como: “Estaría muy agradecido si pudiéramos reducir el tiempo que pasamos frente al televisor.”  Luego, durante semanas no decía nada más, porque no deseaba presionar a nadie.  Algunas semanas más tarde, dije algo acerca de cuánta televisión estábamos mirando, pero nuevamente, cambié el tema inmediatamente.  Comencé a pasar menos tiempo delante del “tubo”.  Generalmente me iba a otra habitación a leer.  Mencioné que me haría feliz si algún día pudiéramos vivir en un hogar en el cual no necesitáramos la televisión pudiendo disfrutar de la vida sin ella.  Pero añadí: “Probablemente, eso no sea posible.”  Deseaban olvidarse del televisor, al menos hasta que pudieran tener control sobre ese hábito.  El televisor no controla nuestra vida; nosotros controlamos al televisor.

Se entusiasta.

Estar cerca de una persona entusiasta es como estar al lado de alguien que se está riendo.  Es contagioso.  Aunque no sepas de qué se está riendo, comienzas a sonreír, luego te ríes  y terminas en carcajadas.  He descubierto que como padre, si realmente me siento entusiasmado con respecto a algo, mi familia tiende a entusiasmarse también. ¡El entusiasmo es contagioso!

Desarrolla convicciones firmes.

Creo que es muy importante que los padres periódicamente evalúen sus convicciones.  Qué creemos que está bien para nuestra familia, y qué creemos que está mal.  Qué el lo correcto para nuestros hijos, y qué es lo incorrecto.  Cuál es el comportamiento correcto de acuerdo a lo que dice la Biblia, y cuál es el comportamiento que contradice los principios de Dios.  Una mujer, probablemente no se da cuenta de la influencia y motivación que puede ejercer si tiene convicciones profundas.  El Antiguo Testamento habla de la mujer “virtuosa”.  Dice que cuando uno encuentra una mujer así, ha encontrado a una mujer que es más valiosa que las joyas.  En hebreo, una mujer “virtuosa” era alguien que poseía convicciones firmes y que tenía influencia sobre los demás a causa de dichas convicciones.  Los hijos aprenden de sus padres sin que medien las palabras.  Cuando los padres aprueban lo que hacen sus hijos, se entusiasman y lo demuestran en sus ojos, en sus expresiones faciales y en sus acciones.  Nuestros hijos comprenden esta comunicación muda, y ellos también tienden a entusiasmarse.  Cuando nos desagrada algo de lo que hacen, tenemos expresiones faciales negativas tales como fruncir el ceño o endurecer los músculos del rostro.  La comunicación sin palabras puede ser un factor muy motivador para nuestros hijos, porque ellos se fijan en las expresiones faciales y el lenguaje del cuerpo.  Cuanto más fuerte sean nuestras convicciones, más las comunicaremos a través de nuestro lenguaje sin palabras.  ¿Cuántas personas han tenido una influencia duradera en tu vida? Piensa.  Probablemente fueron personas con convicciones firmes.  Lo mismo es cierto a la inversa.  Pero recordemos que cuanto más firmes sean nuestras convicciones, mayor será la influencia que ejercemos en la gente que nos rodea.  El entrenador del equipo Dallas Cowboys, Tom Landry tiene convicciones muy firmes acerca de cómo jugar al fútbol.  El tiene sus ideas acerca de cómo preparar la defensa y el ataque.  Los jugadores dicen que pueden sentir sus convicciones.

Utiliza contratos.

Hemos visto que un niño se siente muy motivado a comportarse de acuerdo a un contrato que él mismo ha ayudado a redactar.  Hemos visto cómo nuestros hijos realizaron ajustes en su vida debido a que habían estado de acuerdo con ciertos términos del contrato.

Una Escuela debe tener: (1) Actividades que involucren toda la familia; (2) Estudiantes con los cuales pueda desarrollar amistades estrechas porque tenemos muchas cosas en común; (3) Una atmósfera en la cual los estudiantes puedan orar y compartir su fe en Dios.

El aliento de sus compañeros.

Crea una experiencia positiva en la cual tengan éxito.  Muchas veces tememos que si nuestros hijos se involucran en una determinada actividad, fracasarán porque no poseen ciertas habilidades o conocimientos básicos.  Tenemos esa sensación que nos dice: “No creo que puedan hacer esto.” O: “No creo que estén preparados para aquello.”  En esto casos, creo que lo correcto es que, como padres, intervengamos para ayudar a nuestros hijos a obtener los conocimientos o las habilidades necesarias antes de abordar una actividad que termine en seguro fracaso.

Espera que tus hijos actúen por sí mismos.

Los padres deben “encender una chispa” en sus hijos.  Pero también hay veces en las que debemos esperar que nuestros hijos vean lo que nosotros vemos.  Por ejemplo, hemos descubierto que, ocasionalmente, es muy motivador permitirles a nuestros hijos que tengan sus cuartos muy desordenados.  Se sienten mal por el contraste entre sus cuartos desordenados y las otras habitaciones ordenadas de la casa.  Se cansan del desorden y limpian sus habitaciones.  Si un hijo nunca ha vivido en el desorden, es difícil que aprecie el orden. Algunos nunca limpiarán sus cuartos sin que sus padres se lo pidan.  Pero la idea es darle tiempo al niño para que el comportamiento deseado salga de él.

Responsabilidad y apoyo.

Cuando compartimos nuestras metas con otros, ya sean miembros de la familia o amigos, recibimos una gran motivación para alcanzar dichas metas porque sabemos que somos responsabilidades ante ellos.  Nos sentimos mal al saber que no hemos alcanzado nuestras metas, y que otras personas lo saben.  Este sentimiento de responsabilidad, cuando se combina con el apoyo, es un factor que produce mucha motivación.  Cuando nos sentimos desanimados o desilusionados porque no hemos alcanzado el progreso esperado, el apoyo de nuestra familia y de nuestros amigos puede darnos la energía que necesitamos.  El simple hecho de que alguien diga: “¿Cómo estás?” o “¿Puedes lograrlo?”, hace toda la diferencia.

“Hago una pausa para decirte que si te esta siendo de ayuda este articulo, te ánimo a suscribirte en el cuadro de abajo que dice ¿Quieres Consejos? para recibir las ultimas actualizaciones de este blog. Si quieres hace una consulta, tienes preguntas o dudas, tal vez un consejo, haz clic aquí y envíamelo.”

El contacto físico tierno y el saber escuchar.

Los hijos pueden desanimarse por muchas razones: por una lastimadura, por la falta de progreso, o por saber que siempre hay alguien que es un poquito mejor.  Cualquiera de estas razones puede hacer que un niño pierda su energía.  La manera más fácil de que un hijo vuelva a recuperar su energía es que alguien que se preocupa por él le ponga el brazo alrededor de los hombros, le tome la mano o le dé unas palmaditas en la espalda.  Cuando alguien escucha con atención cómo se sientan, esto les inyecta energía y los motiva a volver a lucha.  Cuando un hijo está desanimado, intenta el contacto físico y escúchale: “Cuéntame”, dile mientras le pones tu brazo alrededor de los hombros.  “Estas dolido hoy, ¿no es verdad? ¿Deseas hablar acerca de eso? O “Sé que es difícil, pero puedes logarlo.” Al tocar a tu hijo, no solamente estás compartiendo con él, sino que le estás brindando energía.  No estás lamentántdote con él, lo cual haría que ambos se desanimarán.  Lo que haces es establecer contacto físico con el fin de escucharle y comprenderle.  Deja tiempo pasar algún tiempo antes de decirle a tu hijo lo que debe hacer para sentirse bien.  Algunas veces tratamos de corregir todo muy rápidamente  y agotamos la energía del niño.  Dale tiempo para reaccionar.  En el caso de cualquiera de las herramientas para motivar, debemos recordar que la verdadera motivación debe venir desde adentro  del hijo.  Nuestra tarea como padres es ayudar a nuestros hijos a fijarse metas, y creer en ellos lo suficiente como para verles alcanzar esas metas.  Y siempre que sea posible, debemos utilizar todo lo que éste a nuestro alcance para ayudarles a alcanzar dichas metas.

Si te fue de ayuda este articulo te animo a dar tus comentarios en la parte de abajo y también a visitar mi otro blog: rogerpuma.wordpress.com

Opt In Image
¿Quieres Consejos?
Su vida nos importa y podríamos conocerlo mejor

Conociéndole mejor podremos recomendarle material de ayuda para su vida y la de su familia. Le solicitamos tomar unos segundos para llenar el formulario de datos personales.. Suscribete para recibir "Consejos"

About the author

Todo Consejo

Deja un comentario

Recibe Consejo

Suscribete Gratis

* Importante